Desahucios, suicidios y cintas de video.

Me siento a escribir dispuesto a medir cada palabra, cada sílaba, consciente de que me adentro en un terreno pantanoso en el que es fácil resbalar. Y no quisiera. Esta vez menos que nunca porque, aunque no sea el tema central de este post, tengo que hablar de alguien que se ha quitado la vida: Amaia Egaña, la mujer que el pasado viernes saltó desde un cuarto piso en Barakaldo cuando iba a ser desahuciada.

La reflexión que hoy planteo afecta al tratamiento informativo de la noticia de su suicidio. Los medios hemos hecho de esta pobre mujer -que en paz descanse-  un martir del problema de los desahucios pero ¿realmente lo es? ¿Es Amaia Egaña una “víctima de la injusticia de la ley”? ¿Es “otra víctima de los desahucios? ¿Ha sido “asesinada por un sistema capitalista y una banca sin escrupulos”? Yo no lo sé. Lo tremendo es que su familia- su marido, su hermano-  tampoco lo saben . Algunos periodistas, en cambio, parece que no albergan la más mínima duda.

Es innegable que la muerte de esta mujer  ha tenido un efecto inmediato  sobre la opinion y los poderes públicos en relación con las condiciones en las que actualmente se producen los desahucios. Tras dos episodios de suicidios Granada y Valencia ( fallido)  relacionados con  desahucios,  el caso de Barakaldo tuvo un efecto de “desborde”, fue la  gota que colmaba  el vaso. Algunos medios fueron prudentes y se limitaron a recoger la secuencia de los hechos pero otros, la mayoría, no dudaron es establecer una relación de causa efecto entre desahucio y suicidio. No casualmente la adscripción ideológica de unos y otros marcó la pauta.

Llevo  días dándole vueltas al tema y esta mañana me entero de un nuevo suicidio en Cordoba relacionado con un pleito familiar. Muchas veces se ha mencionado el efecto llamada de las noticias sobre suicidios y creo -lo digo sin demasiada certeza pero no me lo quito de la cabeza- que los medios hemos entrado en una espiral peligrosa. En los últimos días leo más opiniones en ese sentido. Hay que actuar con sumo tacto y responsabilidad.

Voy terminando y retomo el caso de Barakaldo. Que Amaia Egaña se suicida cuando iba a a ser desahuciada es un hecho contrastado; que se suicidase porque iba a ser desahuciada no lo es. La relación causa efecto en un suicidio es algo muy difícil de determinar pero unos días antes del fatídico 9 de noviembre  se publicaron algunas conclusiones del Congreso Nacional de Psiquiatria que apuntaban a la crisis como la primera causa se suicidios en España. Con titulares como ese, no es de extrañar que todos los medios entrásemos como toros al trapo y no dudásemos en calificar lo ocurrido como “el episodio más extremo del drama de los desahucios” y cosas parecidas. Insisto…¿realmente lo es? Yo no lo sé. Hay elementos que me hacen pensar que sí ( el suicidio se produce en el momento del desahucio) y otros que me hacen pensar que no. Por lo que se ha ido publicando y a falta de que el juez permita acceder a los detalles de la investigación, parece evidente que  -económica y socialmente- Amaia Egaña habría encontrado asideros suficientes para hacer frente a la situación de desahucio en caso de haberlos buscado. Por supuesto, sea cual sea la razón última de su suicidio (y vaya por delante mi pésame a todos los que conocieron a Amaia Egaña y en especial a su familia)  en este caso ademas de ante un drama humano estamos ante  un tema informativo con implicaciones muy importantes en la opinión pública ( de nuevo me remito a lo ocurrido hoy en Córdoba)  y politica ( reformas legales, debate PP-PSOE, etc…)  y por eso yo me cuestiono: ¿víctima de los desahucios o víctima de sí misma? La pregunta es tremenda pero creo que necesaria porque lo que, en mi opinión, debemos aportar los periodistas no son solo hechos sino las claves para entenderlos. “Making sense of it all”, reza uno de los lemas de la hoy maltrecha BBC.

No es tarea fácil. Honestamente creo que si yo mismo hubiese tenido que, recoger, valorar y trasladar la noticia del pasado día 9 en Barakaldo, también habría cogido el camino más -aparentemente- lógico y titulado en la linea de lo que ahora critico. Sé cuáles son los riesgos y peligros de la inmediatez y la vorágine informativa y conozco el “efecto rebaño” que provoca en la profesión un titular del tipo “La última victima mortal de los desahucios en España”. Lo que no me parece de recibo  es que una semana después los mensajes sigan yendo en la misma linea y que para ilustrar el escaso alcance de la reforma planteada por el Gobierno en su decreto ley sobre desahucios, un medio de referencia como “El Pais” titule “Amaia Egaña no se habría salvado con esta reforma”. Me parece un titular tremendamente ventajista y hasta peligroso.

Para cerrar esta reflexión sobre lo- que- parece- evidente- pero- a-veces- no-lo- es, sirva   este anuncio para el diario The Guardian que fue premiado en el festival de publicidad de Cannes en 1986. Merece la pena.

Y añado una versión actualizada del mismo concepto, aunque me gusta más la primera.

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Acerca de JUAN CARLOS ETXEBERRIA

Periodista vasco. Trabajo actualmente en los servicios informativos de Euskal Telebista (ETB) elaborando reportajes para los informativos Gaur Egun y Teleberri
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5 respuestas a Desahucios, suicidios y cintas de video.

  1. Javier Busto Sagrado dijo:

    lo del sentido común…o el común de los sentidos…en ocasiones, por precipitarnos, metemos la pata hasta el fondo y en lo que comentas…
    zorionak, Poto

  2. Xabier Lopez dijo:

    muy buen post , es la tipica cuestión que a veces me molesta en las noticias periodísticas, en las que me parece que hay un fondo de interpretación PREestablecido en el que se enmarcan los hechos acríticamente para obtener unos titulares atrayentes , cuando creo que la función del periodista es precisamente filtrar criticamente la noticia y darme una interpretación basada en elementos que no están tan accesibles al público, pero claro eso es lento y quizas la realidad … no venda tanto 😉

    • La inmediatez es un problema evidente y asumido por la profesión – y creo que por el público- porque te deja muy poco margen de reflexión crítica. Pero lo que me parece más grave es que varios días después apenas haya habido periodistas dispuestos a decir: “oigan, la verdad es que ahora que conocemos más detalles, tal vez nos pasamos de listos”. Creo que eso nos daría más credibilidad, algo de lo que no andamos muy sobrados. Gracias por el comentario, Xabi.

  3. Xabier Lopez dijo:

    totalmente de acuerdo … y de nada 😉

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