Capítulo 10. Las tardes de Julio.

Cuando anteriormente he relatado cómo fue mi aterrizaje en Iurreta procedente de la corresponsalía de Madrid para presentar el Teleberri de fin de semana, he omitido deliberadamente que mi jornada laboral semanal no se limitaba a sábado y domingo, sino que se completaba con lunes y martes, en turno de tarde, realizando labores de coordinación.

 Era, por tanto, el coordinador del Teleberri que editaba y presentaba Julio Ibarra. Además, durante los 2 años en los que estuve al frente de los informativos territoriales, como estos se interrumpían en verano, yo solía incorporarme a Teleberri 2 como coordinador e incluso como editor y presentador cuando Julio se iba de vacaciones.

Cuando en septiembre del 99, después de haber pasado el verano editando y presentando TB2, Julio me tanteó para que me quedase como coordinador todo el año, no me pillo de sorpresa. No era una oferta atractiva ni por dinero, ni por horario;  más bien al contrario,  ya que iba a tener que ir desde Donostia a Iurreta todos los días  yo sólo en mi coche y regresar a casa pasadas las 11 y media de la noche engordando las arcas de la A-8. No obstante  -y Julio lo sabía- a mí me gustaba trabajar con él.  Me “ponía” ser la mano derecha del periodista más admirado y denostado del momento, capaz de sacar adelante, por encima de polémicas y críticas políticas, el informativo más visto de Euskadi.

Acepté.

Comenzó un curso (septiembre del 99-septiembre del 2000) que parafraseando el programa radiofónico de Julia Otero yo he bautizado como “Las tardes de Julio”.

Profesionalmente Julio Ibarra, (por abreviar y por amistad, en lo sucesivo,  Julito) era un crack, un fuera de serie.  Utilizando un símil futbolístico de esos que tanto le gustan era el jugador que marcaba las diferencias.

             -Etxebe…esto (Teleberri 2) se hace entre cuatro. Tu, yo, el realizador y el que mete las cintas…

Mentira. Cualquiera sabe que un informativo es un descomunal trabajo de equipo, pero Julito actuaba a menudo como si se creyese de verdad esa “boutade”  …y claro, así nos lucía el pelo.

Teleberri 2 se convirtió en un ejercicio diario de estrés, un informativo de alto riesgo en el que se apuraba hasta el límite porque se asumían todas las decisiones del editor por difíciles que estas fuesen.

Allí no había jefes de sección (todavía no existían) y muchos días tuve la sensación de que no había ni director de informativos. Julito iba por libre…o casi…y no me refiero tanto a la linea editorial como a la forma de trabajar. El premio era saber que estábamos haciendo un informativo de ritmo trepidante, sorprendente, arriesgado , que apostaba por dar a la imagen y al sonido una importancia que entonces (hablamos de hace 10 años) ninguna otra televisión le daba. Fabricábamos un informativo de autor en el que todos los días, sin excepción, el editor se jugaba la cabeza. A veces era una entradilla  editorializante,  a veces una imagen atrevida, a veces un arranque inesperado, a veces todo el guión del informativo era diferente al del Teleberri de las 3 de la tarde, a veces  40 minutos antes de empezar Julio decidía poner patas arriba todo aquello y casi improvisábamos un Teleberri nuevo.

De Julito aprendí muchísimo. Lo primero, la importancia de un buen arranque

                -Es el escaparate, Etxebe, el escaparate. Cuando tú vas por la calle rodeado de escaparates y te paras en uno es porque es bueno…te llama…hace que te apetezca entrar…y si entras…igual compras. El arranque de Teleberri 2 tiene que ser un buen escaparate

Y lo era. Julio organizaba la portada en lo que llamaba “atarikos”, término que todavía hoy se usa en ETB. Eran pequeños montajes de imágenes y sonidos con lo más destacado del día, pero Julio casi siempre incluía también alguna imagen inesperada.

También aprendí la importancia de conocer cómo funcionan todas las piezas del puzle.Un día Julio y el realizador discutían sobre por qué se había producido un fallo concreto.

        -No da tiempo material a hacer la portada como tú quieres, Julio.

        -Ya…¿Sabes cuánto tarda una cinta en entrar y salir de un VTR? (un magnetoscopio desde el que se emiten los videos)

        -No se Julio, pero…

        -Tarda seis segundos en entrar y cuatro en salir. Si todo el mundo está atento a su trabajo, se puede hacer. ¿Sí o no?

       -Hombre, pues…

        -Pues venga.

Subí a la sala de VTR y pedí una cinta.

        -¿Qué video quieres?

        -Cualquiera me sirve

        -Qué raros sois los plumillas…

 Puse en marcha el cronometro. Metí la cinta, la dejé embocar  y en cuanto apareció la imagen en el monitor, pulsé el botón de Eject. Paré el cronometro. Diez segundos justos. ¡Qué cabrón¡

Acusado de caótico y lento a la hora de asignar los temas,  Julio era sin embargo muy sistemático a la hora de estructurar el informativo. Organizaba el guión en bloques de tres, cuatro  o cinco  noticias relacionadas entre sí, aunque lo de  “relacionadas”  era a menudo muy discutible porque si las noticias no estaban relacionadas ya se encargaba él de relacionarlas. Una vez construidos los bloques los ordenaba y sólo al final seleccionaba los temas de los atarikos y los titulares.

Otra de las características del informativo era su agilidad, su concisión, su capacidad de síntesis. Julio combinaba en un mismo bloque crónicas de casi 2 minutos de duración con noticias breves de apenas 20”  o cortes de voz (declaraciones ante el micrófono) en los que regía el siguiente criterio:

          -Si lo que dice Atutxa en 30 segundos lo dice Imaz en 12, metemos a Imaz.

Sobre esa forma de contar, variada y dinámica,  construía lo que Julio llamaba un “relato informativo”, una fórmula que para mí sigue teniendo plena vigencia y que yo he procurado aplicar a mi trabajo como presentador.  Una fórmula que engancha al público

Pero Julito sabía hacer otra cosa muy muy difícil en televisión: sabía contraprogramar en directo.

           -Etxebe…hoy es miércoles. Champions. ¿qué partido echan?

           -Milán-Real Madrid…cuartos de final. A las 20:45.

            -Vale, pues al loro con el cuarto árbitro.           

Efectivamente, los miércoles de Champions a mi cometido habitual como coordinador durante el informativo (controlar qué videos estaban listos y cuáles no habían llegado, revisar posibles teletipos de última hora y seguir el desarrollo el informativo desde el control de realización por si ocurría algo imprevisto) había que sumarle la vigilancia del cuarto árbitro. Cuando se acercaba el final del primer tiempo del partido de Champions yo tenía que estar atento a la tablilla digital para saber cuánto se iba a alargar aquello. Así que cuando el árbitro indicaba 3 minutos de prolongación, entre video y video, yo llamaba por teléfono  al interior del estudio

             -Julio, 3 minutos. Están en el 44 así que se van  hasta el 47

            -Vale. 4 minutos más.

Y entonces empezaba el terremoto. Julio se había guardado un as en la manga. Previamente había guardado algún bloque de noticias que por su contenido o por la espectacularidad de las imágenes  podía enganchar a los espectadores. Lo reservaba para el momento exacto en el que el árbitro pitase el final de la primera parte. Sabía que en ese preciso instante, ni antes ni después,  miles de espectadores pulsaban el botón de cambio de canal en su mando a distancia. Cuando eso ocurría, en la pantalla de ETB2 un barco encallaba, un general de la guardia civil se encaraba con la prensa o un oso irrumpía en un supermercado de Minessota. De ese modo, durante los 15 minutos que duraba el descanso del partido Julio pescaba miles de espectadores y conseguía, un día más, que la audiencia media de su informativo fuese la más alta de todas las cadenas.

Me gustaría que entendiesen que hacer eso en directo es de una dificultad extrema,  no sólo porque hay que calcular en segundos qué videos hay que poner y quitar para cuadrarlo todo, sino porque además esas decisiones, esas órdenes, tienen que llegar simultáneamente y con toda claridad a todo el equipo técnico, desde el cámara, al encargado de pulsar el botón de play del video, pasando por el de audio y, por supuesto, por el becario que -recuerden- maneja el teleprompter. En una de esas, siempre hay alguien que se despista y sigue el guion original diseñado previamente a los cambios. Como solía decir Edu Rodriguez, el realizador de aquellos Teleberris  la “escaleta mutante de Julio” era una pesadilla para mucha gente acostumbrada a trabajar a piñón fijo. (Una escaleta o pauta es el índice de informativo, el documento en el que se recogen el orden y duración  de los contenidos que se van a emitir)

La mayoría de las veces el experimento funcionaba, pero hubo días en los que todo se fue al garete y menos un informativo coherente hicimos cualquier cosa

         -Cuando todo se joda, -decía Julio- pinchadme (enfocadme) a mí

Y, efectivamente, cuando eso ocurría, se hacia un tremendo silencio en el control de realización donde segundos antes se escuchaba toda una algarabía de órdenes y gritos cruzados. Había que callarse por una mera cuestión de supervivencia: nadie sabía por dónde iba a salir Julio y en ocasiones había que “deducir” de sus palabras, por supuesto improvisadas, por donde íbamos a reconducir el informativo.

Julio improvisaba y yo “traducía”.

           -A ver…-gritaba yo-seguramente iremos al punto 180, Malasia, pero tened preparado por si acaso el 210, el de la incineradora….

Y de repente, en antena,  decía Julio:

          -Enseguida nos ocupamos del accidente aéreo de Malasia, pero más cerca, en casa, la noticia luctuosa de la jornada es la muerte de un vecino de Hernani atropellado por el tren.-…

Y yo:

          -Nada…ni 180 ni 210. ¡Cargad a toda hostia el 300, el accidente de tren en Hernani!.

Y así,  de lunes a viernes. Fueron nueve meses de un tremendo desgaste porque entre las labores del coordinador está asumir todo tipo de imprevistos, marrones y problemas de última hora.

          -Oye,  Juancar, que han llamado de Pamplona …que se ha caído el RX (el sistema de envío de imágenes) y tienen el segundo video del informativo. ¿Qué hacemos? Lo mandan por taxi a Donostia y de ahí por el RX que sí funciona?

         -No, que igual no llega. Que se olviden, que lo hacemos aquí. ¿Dónde está ese material?

        -Pues en el carro de FORTA

Y allí iba  el coordinador, al carro de FORTA, una especie de contenedor de Eroski donde se apilaban cintas de 15 días atrás mezcladas con las más recientes. Un desastroso cajón-de-sastre lleno de cintas con  anotaciones hechas a mano sobre fecha, lugar y contenido y,  en el mejor de los casos,  pegatinas de identificación semi-despegadas. Las posibilidades de encontrar la cinta correcta en menos de 15 minutos eran remotas. Y mientras servidor buscaba la cinta, aparecía el –llamémosle- periodista 1.

        -Oye Juancar, que Telemadrid no ha mandado las imágenes de la concentración de la Complutense.

La frase del periodista 1 puede sonar inofensiva, pero tenía mucho peligro

           -¿No ha mandado o no las encuentras? Porque si no las ha mandado, hay que reclamar, pero la última vez que reclamamos hicimos el p… ridículo porque fuimos nosotros los que NO LAS GRABAMOS…

        -A mí qué me dices. Yo he mirado en la cinta y no están

        -En qué cinta?

        -En la de FORTA…

        -Hay 4 cintas de FORTA

          -Yo tengo la nº3. Ah, claro…por eso pone nº3…No sabía que había más…¿Y donde están?

          -En el carro de FORTA

         -Pues yo solo he visto una. Las habrá cogido alguien….

Y allí iba otra vez el coordinador al carro de FORTA a comprobar si efectivamente no estaban o se habían caído al suelo, o si las había cogido producción para hacer una copia, o si las había cogido el de deportes porque en la misma cinta había grabado la repetición de los goles de la Copa, o si, efectivamente, esta vez Telemadrid no había enviado lo prometido, o si lo había enviado pero no lo habíamos grabado, o si….

Y entonces llegaba el periodista 2

           -Oye Juancar, el corte de Trillo que me has pedido no está en la cinta de FORTA

          -Joder, tú tienes una de las cuatro cintas de FORTA

        -Si, claro…tengo la nº2. Estoy sacando el corte de Trillo, pero no dice lo que tú me has dicho que dice….

       -Juliooooooooooo

        -¿Qué?

        -¿Tú dónde has oído el corte ese de Trillo que me has pedido?

         -No sé….en RNE, o en la SER….pero lo que dice es “….”

         -Joder Julio, porque el corte de Trillo te haya gustado no quiere decir que nosotros lo tengamos grabado…si no hay imágenes, no hay corte y si lo ha hecho en una tertulia radiofónica de Almendralejo pues no vamos a tener imágenes

          -Va…Etxebe…búscamelo…tu eres una máquina¡¡¡¡

Y allí iba el coordinador a hablar con producción para averiguar si alguna televisión local de Almendralejo había grabado aquellas declaraciones…y mientras hablaba con producción pensaba que luego se tenía que acordar de que la cinta de FORTA con las otras declaraciones de Trillo, la número 2,  había que revisarla para ver si allí estaba la p… concentración de la Complutense que había que hacerle llegar al  periodista 1 y que si no estaban allí habría que buscar las otras  dos cintas que faltaban. Y entonces aparecía el periodista 3.

        -Oye Juancar….

Y así, desde las 14:30 hasta las 21:00, a veces sin tiempo para ir al baño. Meses después de dejar aquella locura una compañera de maquillaje me comento

        -Vaya Juancar, cómo has cambiado…

        -¿Yo?

       -Sí…yo pensaba que eras un borde…siempre a lo tuyo, siempre de mal humor, apretando a la gente pero,… tienes buen carácter

Di por bueno el comentario. Tenía razón, pero es que a veces la pelea rozaba lo kafkiano. El de coordinador es un puesto incomodo, poco lucido. Un puesto en el que vas a 160 km/h con el motor a  4.000 r.p.m. mientras adelantas  por la derecha a gente correcta, impoluta, afable y relajada  que circula sin pasar de 80km/h ni de  2.000 r.p.m.

Nunca podré olvidar un día en el que tras un atentado de ETA en Madrid el lehendakari Ibarretxe se desplazó a la capital de España para participar en una gran manifestación desde la plaza de Colón a la Puerta del Sol. El arranque de la movilización estaba anunciado para las 20:00.

A eso de las 17:00 les expliqué a los chicos de producción que esa iba a ser la imagen más destacada del informativo, insistiendo en la importancia de grabar todas las imágenes que nos proporcionase Telemadrid. La televisión autonómica madrileña iba a ofrecer la marcha en directo.

A las 19:40 me acerqué a Producción. En un monitor se veía la Plaza de Colón, en plano abierto. El lugar iba llenándose de gente.

        -¿Es esa la señal de Telemadrid?

          -Sí

        -Estamos grabando, ¿verdad?

        -Sí, sí…

        -Perfecto.

Serían las 20:15 cuando volví a pasar frente a aquel monitor. La cámara mantenía el mismo encuadre abierto pero la plaza ya casi estaba vacía. Pensé que la cabeza de la manifestación había iniciado su marcha hacia la Puerta del Sol hacía unos minutos y me extrañó que Telemadrid estuviese manteniendo el plano de la Plaza en vez de seguir la marcha de la pancarta principal a través de las calles

        -Y la manifestación?

         -Ya ha salido

         -Ya sé que ha salido, pero ¿dónde está la señal de Telemadrid?

         -Pues ahí…

          -Ya joder…pero no me digas que ese plano general abierto de una plaza vacía es la única imagen que tenemos de la mayor manifestación contra ETA de los últimos años…

       -A mí qué me dices…Tú has pedido la señal de Telemadrid, la  de la manifestación y ahí tienes la señal de Telemadrid

Y es en esos momentos cuando este que escribe echa de menos esa templanza, serenidad y sangre fría que tienen los buenos jefes. Yo no puedo.  Me falla el carácter o, al menos en aquella época, me fallaba:  

         -Me cago en…..¡¡¡ Dónde ostias está la señal de la manifestación¡¡ ¡Con qué cojones abrimos TB2¡ ¿Con una pancarta que echa  a andar filmada desde casa putas y después le pegamos una plaza vacía?…

        -Tú has  pedido la señal de Telemadrid….Pues ahí está, ¿no?

Probablemente lo que peor llevo en una situación así es ese “¿no?” del final.

        -Vale, olvídame…

Faltan 20 minutos para TB. Hay que:

          1. Hablar con Telemadrid para enterarse de dónde coño esta la señal de la cabeza de la manifestación que para entonces debe estar a punto de llegar a la Puerta del Sol.

           2. Rezar para que la señal de la salida de la mani que se ha emitido en directo en Gaur Egun (informativo de ETB1)  esté grabada

            3. Encontar la cinta

            4. Con ese material, montar imágenes para emitirlas en caso de que no podamos conseguir que Telemadrid nos proporcione otra imagen en directo

           5. Cambiar toda la escaleta para que desde el realizador al técnico de audio sepan que NO HAY QUE USAR LA IMAGEN EN DIRECTO si es que esta sigue siendo la de una plaza vacía y, en cambio, hay que usar el material grabado y montado.

          6.Decirle todo esto a Julio y aguantar su mala leche.

          7.Bajar a control de realización

           8.Volver a rezar

Por si les interesa el desenlace de todo aquello, en aquella ocasión, efectivamente no hubo señal de Telemadrid porque tuvieron un grave problema técnico y ni siquiera ellos pudieron retransmitir su manifestación. Aquel día nos tuvimos que apañar con lo puesto y le pedimos  las imágenes a TVE. Lo cierto es que nunca conseguí acostumbrarme  al pasotismo de algunos individuos por el producto que estábamos sacando adelante. No hay que pensar mucho para darse cuenta de que si Telemadrid sólo enseña una plaza vacía en la cobertura informativa de una manifestación contra ETA es que pasa algo raro y tal vez sería conveniente comentarlo primero con los responsables del informativo y segundo con Telemadrid.

En fin. De todas formas el top del “a mí que me cuentas” lo viví en el asalto a la embajada japonesa en Perú en abril del 97.

En diciembre del 96 un grupo de guerrilleros del MRTA (Movimiento  Revolucionario Tupac Amaru)  tomó la embajada con 73 rehenes y durante varios meses  se desarrollaron tensas negociaciones diplomáticas para lograr que los asaltantes se rindieran. La noticia estuvo en primera plana durante meses. Finalmente, el 22 de abril un ataque coordinado de 140 militares de élite terminó con el secuestro. Murieron un rehén, 2 militares y los 14 guerrilleros, o sea, todos.

La operación fue espectacular. Los militares entraron deslizándose desde helicópteros mientras otros lo hacían a través de túneles que habían ido cavando bajo tierra durante meses, todo ello en medio de impactantes columnas de humo,  lanzamiento de granadas y fuego cruzado. Vamos, que en la última peli de James Bond no había tantos tiros. Perdón por la crudeza, pero, en definitiva, puro espectáculo televisivo.

El ataque comenzó a las 22:05. El Teleberri 2 había acabado media hora antes y aunque habíamos informado de la última hora del secuestro nada hacía pensar que el desenlace de la crisis estaba a punto de producirse. No obstante, por si acaso, la agencia APTN ofrecía señal en directo del edificio de la embajada. A las 22:00, como era habitual, toda la redacción bajó al comedor. Subimos a eso de las 22:20 un periodista que lleva muchos años haciendo internacional puso la CNN y dijo:

        -Eh, están asaltando la embajada.

Efectivamente la CNN retransmitía el asalto en directo.

        -Estaremos grabando, ¿no?

Joder, qué sudor frío me entró. Me acerqué a la mesa del departamento de producción que en aquel entonces era quien se encargaba de avisar a los operadores de qué se grababa y qué no. Cuando los redactores bajábamos a cenar,  en producción siempre se quedaba alguien de guardia.

Allí estaba “alguien” mirando atentamente el monitor en el que se recibía la señal de APTN. Densas columnas de humo ascendían al cielo desde la embajada mientras se escuchaba una ensalada de tiros. A medida que me acercaba a la mesa fui aminorando el paso porque “alguien” ni siquiera hizo amago de mirarme. Estaba hipnotizado/a.

          -Qué pasada, ¿verdad?, dije como si estuviésemos en la barra de un bar viendo una película.

       -Sí. De repente ha empezado a salir humo del edificio y se ha visto a gente corriendo con metralletas. Un follón de la o…¡¡¡¡

      -Y…¿ha empezado hace mucho?. 

      -Pues…si. Hace un rato. Nada más bajar vosotros.

       -Ya…

       -Igual os tenía que haber avisado…

       -Bueno…

       -Ya…

       -Oye…¿estamos grabando esto?

Ni me contestó. Cogió el teléfono y llamo a control central para pedirles que empezasen a grabar. Colgó el teléfono y siguió mirando al monitor.

En dos palabras: im-presionante.

Eran otros tiempos. Estoy seguro de que algo así hoy no podría ocurrir en ETB. Bueno, seguro, seguro…estoy de muy pocas cosas en la vida.

Lo que sí es cierto es que técnicamente todo lo que acabo de contar es prehistoria. Ya no hay cintas que se pierden o se rompen sino archivos de ordenador perfectamente identificados e integrados en un sistema informático de busqueda que pone a disposicion del redactor todo lo que necesita en cuestion de minutos.  Ya nadie se pelea por tal o cual rueda de prensa  porque los  periodistas pueden acceder simultaneamente a la misma grabación digital que puede copiarse hasta el infinito sin perder calidad de video o audio.  Ya no se dejan cosas sin grabar porque a alguien se le ha olvidado hacer una llamada  pues las pautas de grabacion de todas las agencias y envios estan programadas con semanas de antelación.  Incluso diría que ya no se puede hacer un informativo puramente de autor porque existe toda una estructura de jefaturas y areas que también interviene -y es positivo que así sea- en la construcción del guión.

Pero que nadie se engañe: los archivos de ordenador también se borran sin que nadie sepa porqué.  Si una grabación no se identifica correctamente cuando entra en el sistema, su busqueda puede ser tanto o mas ardua que en aquel carro de Eroski. Los ordenadores se desprograman, se cuelgan, se paran y uno ya no sabe cuantos segundos tardará en estar disponible el video que acaba de enviar. Y, a mi juicio, lo más importante: una estructura de jefaturas de area, coordinaciones y grupos de trabajo ayuda muchísimo a construir un buen informativo, pero no le da la personalidad, el caracter, la intención que va a hacer que el espectador se enganche.  Hemos mejorado muchísimo y yo suelo decir que a la frase “ya no se hacen informativos como los de antes”..habría que añadirle siempre “afortunadamente”, pero eso no quita para que olvidemos que la pasión y el sello personal son valores muy importantes justo ahora que la oferta informativa crece y crece diariamente. 

Pese al agradecimiento y la admiración que le profesaba en más de una ocasión discrepé con Julito en la selección de temas y en su enfoque. Eran años muy complejos desde el punto de vista político con el acuerdo de Lizarra Garazi en plena vigencia y una linea editorial en ETB muy marcada  aunque, siendo honesto, creo no más marcada que la de otros medios publicos de la época o, sin ir tan lejos, no más escorada que actual. El “ahora toca, ahora no toca” es una práctica común a todos los medios de comunicación, públicos y privados, de tendencia nacionalista vasca o nacionalista española, un complejo equilibrio cuyos mecanismos no termino ni de entender ni de compartir. “Es lo que hay” o  “esto es así” son frases que he escuchado más de una vez y no sólo en ETB sino en otros medios. Creo que la independencia de los profesionales de la información es una de las bases (no la única, no soy tan ingenuo) sobre las que se sustenta un proyecto periodistico sólido. Independencia de criterio frente al poder politico, económico, religioso, empresarial…para informar con honestidad y rigor al publico que es quien da sentido a esta profesión/oficio. Más independencia es lo que en aquellos años echaba en  falta…y sigo echando.

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Acerca de JUAN CARLOS ETXEBERRIA

Periodista vasco. Trabajo actualmente en los servicios informativos de Euskal Telebista (ETB) elaborando reportajes para los informativos Gaur Egun y Teleberri
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6 respuestas a Capítulo 10. Las tardes de Julio.

  1. Mikel dijo:

    ¡Hola, Juan Carlos! Me tienes enganchadísimo con tus trepidantes entregas, en las que lo mismo descubrimos el misterio de tus gafas que nos haces vivir casi en directo la locura de los informativos. Espero ansioso próximos capítulos. ¿Y para cuando una recopilación de todos en aquel formato demodé, el libro?

    • Gracias Mikel. No eres el primero que me sugiere lo del libro y, de hecho, en su día escribí esto pensando que tal vez podría acabar en una imprenta. No sé… no lo descarto pero de momento voy a seguir con este folletin digital. Se agradecen los comentarios.

  2. HOYGA. Que me tiene enganchado.

    Gracias por compartir estos momentos 🙂 Desde luego avanti con los siguiente capítulos y espero que esto se traduzca en un libro recopilatorio, Juancar.

    Zorionak!

  3. Iker dijo:

    ‘Al loro con el cuarto árbitro’, ze ona!!! Ze pena ez nuela Juliorekin koinziditu ETB-n!
    Segi kontakizun hauekin Juancar, mundialak dira ta!

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